SIEMPRE PEQUEÑA, SIEMPRE.

Cualquier lugar es perfecto para estar a tu lado, cualquier lugar, cualquier momento. ¿Pero... que te parece París, en la Torre Eiffel, bajo ella, dándonos un beso?. ¿O qué tal en Nueva York, en lo más alto de la Estatua de la lLbertad, mientras me dices te quiero?. ¿Y en Hollywood?. ¿Subirnos a lo más alto del mirador mientras vemos como toda la ciudad de Los Ángeles anochece?. ¿La verdad?, me da igual. Vámonos a París, Nueva York, Hollywood, Londres... o a Australia. Vámonos al sitio mas apartado del mundo y allí, en ese preciso instante, tú y yo, dime un SIEMPRE PEQUEÑA, SIEMPRE.

Cuando era pequeña me imaginaba la vida como los cuentos que mi madre, todas las noches, me leeiia. Un putooo priincipe azul se iba a enamorar tan perdidamente de mii como yo de eel. Nos iriiamos en caballo a un castillo asii todoo monoo y comeriiamos perdices. Pero a medida que vas creciendo te vas dando cuenta que la vida no es como los cuentos de hadas y que los priincipes azules, al final, se acaban volviendo grises. Asi es la putaaa vida!